Hay un grado particular de frustración en la vida reservado para el momento de jugar a «dígalo con mímica» con nuestra familia, cuando te esfuerzas por hacer tu mejor actuación, pero terminan adivinando cualquier cosa excepto lo que estás tratando de representar.
Comunicar el evangelio a los que te rodean a veces puede ser tan frustrante como tratar de hacer que tu familia adivine que estás representando la película Jurassic Park mientras caminas por la sala como un velocirraptor. Pero el evangelismo cristiano no se trata de un juego de adivinanzas para ver quiénes puede descifrar correctamente que nuestras «acciones cristianas» en el mundo son buenas noticias para ellos. El evangelismo es más que la comunicación de «buenas» noticias subjetivas; es más que dar buenos consejos; es más que promocionar la fe cristiana.
Una forma de superar algunas de las frustraciones que tal vez experimentamos al evangelizar es recordar lo que en verdad es el evangelismo. Con este fin, analicemos el concepto, la singularidad y la práctica del evangelismo.
EL CONCEPTO DE EVANGELISMO
La palabra evangelismo básicamente significa anunciar buenas noticias. Históricamente, la idea tiene sus raíces en las «buenas noticias» de un anuncio Real:
- Ha nacido un nuevo príncipe.
- Se ha logrado una victoria en el campo de batalla.
- Se establecerá un nuevo día de celebración nacional en honor a nuestro gran rey.
Actualmente, no necesitamos esperar un anuncio Real para dar a conocer nuestras buenas noticias, porque «evangelizamos» todos los días cuando publicamos «buenas noticias» sobre cualquier cosa en nuestras redes sociales.
- ¡Acabo de comer una increíble hamburguesa con queso en el nuevo lugar del centro comercial!.
- ¡Mi equipo deportivo ganó contra nuestros rivales!.
- ¡Este tono de lápiz labial me queda muy bien!.
- ¡Acabo de comprarme el nuevo iPhone!
Pero estas noticias (por buenas que sean) no se comparan a las buenas noticias de Jesucristo. Cuando se trata del evangelio, resulta que aún siguen vigentes los anuncios Reales. El evangelio es un anuncio Real del perfecto Reino de los cielos que ha de ser proclamado a toda la creación.
- Ha nacido un príncipe de paz y su nombre es Jesús.
- Se ha logrado la victoria en la cruz sobre el pecado y la muerte.
- Un nuevo y eterno día de celebración es posible gracias al Señor resucitado.
LA SINGULARIDAD DEL EVANGELISMO
El evangelismo cristiano es único respecto de todas las demás formas de proclamación de buenas noticias, al menos en los siguientes tres aspectos:
- SU UNIVERSALIDAD – La abrumadora mayoría de lo que anunciamos como «bueno» es en realidad subjetivo. Para tomar dos de los ejemplos anteriores: la hamburguesa con queso no es una buen noticia para un vegetariano (o para la vaca), y el equipo rival que perdió no compartirá tu entusiasmo por el resultado deportivo. Pero el evangelio es una buena noticia para todas las personas en todas partes del mundo y en todo tiempo (Salmos 96). Es la verdad que restaura la relación de la humanidad con el Dios del cual nos hemos alejado. En respuesta al evangelio, todos pueden volver a Dios, experimentar su perdón y recibir la libertad para adorarlo.
- SU CONSECUENCIA – El evangelio no solo es una buena noticia para todo el mundo, sino que también es la noticia más importante para cada persona. Seguro existen otras cosas, además del evangelio, que se podrían proclamar universalmente como «buenas noticias», por ejemplo, reducir el plástico en los océanos podría ser una buena noticia para todos, pues ayudaría a que nuestro planeta fuera un lugar más saludable para vivir y prosperar. Sin embargo, muchos no notarán el efecto de esta buena noticia en sus vidas cotidianas (excepto por el hecho de tener que usar un sorbete de papel que claramente no es apropiado para beber un batido de McDonalds). Pero el evangelio es la noticia más importante que cualquier ser humano pueda recibir y conocer en cualquier momento de la vida porque es el único medio por el cual una persona puede pasar de muerte a vida (1 Corintios 15:1-3; 20-22). No hay otro camino para llegar al Padre que creer en su Hijo Jesucristo como Señor (Juan 14:6; Romanos 10:9).
- SU PODER – El marketing puede ser convincente (y coercitivo). Quizás tu dieta esté funcionando a la perfecció hasta que aparece un anuncio de Doritos en la televisión que te hace perder la fuerza de voluntad. Lo cierto es que el marketing está específicamente diseñado para apelar a nuestras emociones, deseos y necesidades, ya que nos ofrece algo atractivo que nos dará satisfacción. Pero el evangelismo cristiano no es un intento de presionar a la gente para que elija nuestro producto. El evangelismo es presentar a Jesús con nuestras palabras y nuestra vida mediante el poder del Espíritu. En lugar de manipular las emociones, los deseos y las necesidades de la gente, buscamos exaltar a quien puede satisfacerlas. El evangelio tiene el poder —tanto en su verdad esencial como en la manera que Dios obra a través de él— para revivir nuestro corazón muerto y transformarnos en las personas que Dios dispuso que fuéramos cuando nos creó (Efesios 4:22-24).
- SU URGENCIA – Algunos mensajes son, sin duda, sensibles al tiempo. La alerta del calendario que te recuerda el cumpleaños de un ser querido, la aplicación de la aerolínea avisándote que el embarque está por cerrar, el grito urgente de “corre” o “busca refugio” cuando se acerca el peligro. O la intensa y biológica urgencia que siente una madre embarazada mientras corre hacia la sala de parto. Todos estos son avisos apremiantes e importantes. Sin embargo, son subjetivos: relevantes solo para la persona y la situación en ese momento. Ninguno de nosotros sabe cuánto tiempo nos queda en esta vida, ni podemos predecir cuándo Jesús regresará en gloria. A la luz de esta incertidumbre, el Evangelio se presenta como el mensaje más urgente del mundo: el único camino hacia la salvación del pecado, la salida de la separación eterna de Dios y la promesa de vida eterna. Es el mensaje de vida en un mundo donde la muerte acecha a cada paso. Nos llama a un nuevo comienzo eterno, especialmente cuando el final podría estar más cerca de lo que imaginamos.
LA PRÁCTICA DEL EVANGELISMO
Si conceptualmente el evangelismo cristiano es un anuncio Real de buenas noticias, y singularmente es la proclamación de las noticias sobre Jesucristo y su poder para salvar y transformar vidas, ¿cómo sería el evangelismo en la práctica?
El evangelismo puede llevarse a cabo de diversas formas: a través de nuestras relaciones con amigos y familiares a lo largo del tiempo; ofreciéndonos a orar por un extraño; predicando a multitudes desde una plataforma; entregando una Biblia; mediante la conversación que surge al satisfacer una necesidad concreta; practicando la hospitalidad… y la lista continúa. Pero en cualquiera de sus expresiones, el evangelismo siempre requiere la acción del Espíritu Santo, sobre todo porque el poder de salvación proviene solo de Dios (Romanos 1:16). Una definición simple que escuché del evangelismo lo concibe como el acto de unirse a la conversación que el Espíritu Santo ya está teniendo con una persona. Además, el evangelismo debe estar motivado por el amor, que es nuestra respuesta al amor de Dios, quien nos amó primero y quien brinda ese mismo amor al mundo a través de nosotros (1 Juan 4:10-12).
Aparte de estas dos realidades esenciales, en la práctica el evangelismo se centrará hasta cierto punto en los siguientes tres elementos:
- PALABRAS – Si bien las obras y los prodigios son valiosos en el evangelismo, las palabras son esenciales (Romanos 10:14). Muchos cristianos solo logran transmitir al mundo un «evangelismo de pantomima» y esperan que simplemente a través de sus acciones las personas puedan descifrar el mensaje del evangelio por sí mismas y llegar a la conclusión de que Jesús es la respuesta. Pero sin palabras será muy difícil lograr transmitirles la información que necesitan saber: que Jesús es el Señor, que es necesario arrepentirse y que es posible conocer a Dios, no solo como un sentimiento abstracto, sino descubriendo su carácter, el cual se revela en la Biblia. Es necesario que conozcamos el evangelio para luego transmitirlo claramente con palabras a quienes nos rodean, a fin de que puedan comprenderlo por sí mismos y tomar una decisión consecuente.
- OBRAS – Podríamos pensar que las obras son lo que hacemos en el mundo para «mostrar» a Jesús antes de predicar el mensaje. Pero principalmente las obras que nos sirven para evangelizar son las obras realizadas por Dios mismo: a lo largo de la historia (mediante el evangelio), en el presente (por el testimonio de su obrar en nuestras vidas) y en el futuro (mediante la esperanza asegurada del Reino venidero). Dicho esto, las obras que hacemos en el mundo también son una parte importante de nuestro testimonio, ya que revelan que Dios está obrando en nosotros y a través de nosotros en el presente. De esta manera nos convertimos en representantes del carácter y del corazón de Dios. Lo reflejamos a través de nuestro propio comportamiento e interacción con el mundo —somos y vivimos el evangelio— al satisfacer las necesidades concretas de las personas y demostrar así el amor de Dios en acción. Todo este proceder confirma la integridad del mensaje que proclamamos (2 Corintios 5:20).
- PRODIGIOS – Independientemente de cuán carismáticos seamos, no podemos ignorar que Dios sigue obrando el milagro más grande de todos hoy en día: la salvación. La sanidad y la resurrección de los corazones muertos por el pecado es tanto la sustancia como el resultado de nuestro mensaje, y es un milagro que debemos proclamar con asombro. Además, deberíamos estar abiertos sabiamente a que Dios se mueva a través de nosotros de maneras milagrosas —con sanidades, palabras de sabiduría, liberación, etc.— según lo considere oportuno, con el propósito de revelarse a aquellos que evangelizamos (Hechos 14:3). Mientras juntamos las piezas del rompecabezas del evangelismo —teniendo en mente que el resultado deseado es tener discípulos preparados y maduros en la iglesia—, podemos ofrecer una respuesta a la pregunta «¿Qué es el evangelismo?» de la siguiente manera:
El evangelismo es la proclamación de las buenas noticias acerca de Jesucristo mediante el poder del Espíritu Santo (donde las palabras son esenciales, y las obras y los prodigios son valiosos) con la esperanza de que las personas puedan confiar en Jesucristo como Señor, apartarse de su rebeldía contra Dios el Padre y experimentar la verdadera vida al gozar de una relación con Dios restaurada en el presente (hasta alcanzar la madurez por medio de su Espíritu y en su iglesia) y por la eternidad en su Reino perpetuo
DEFINICIONES DE EVANGELISMO
LITERAL
Anunciar Buenas Noticias.
TEOLÓGICA
Evangelizar es difundir las buenas nuevas de que Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos según las Escrituras, y que como Señor reinante ahora ofrece el perdón de los pecados y el don liberador del Espíritu a todos los que se arrepienten y creen. — Pacto de Lausana (1974)
ESPIRITUAL
La evangelización no consiste en persuadir a las personas para que tomen una decisión; consiste en proclamar el evangelio confiando en el Espíritu Santo y dejando los resultados en manos de Dios. — Martyn Lloyd-Jones
FUNCIONAL
El Evangelio de Jesucristo revelado en el poder del Espíritu a través de tres elementos que aportan claridad: Proclamación. Demostración. Invitación.
EMPODERADA
Unirse a la conversación que el Espíritu Santo y está teniendo con una persona.
ILUSTRATIVA
Un mendigo mostrando a otro mendigo dónde puede encontrar pan. — D. T. Nile
MISIONAL
Todo el evangelio para todo el mundo por toda la iglesia. — Billy Graham
TESTIMONIO
Ser testigos de la esperanza, la paz y la gracia que se encuentran en el Evangelio, haciéndolo de una manera que invite a otros a experimentar y responder a esa misma esperanza.
RELACIONAL
La evangelización es invitar a las personas a una relación con Jesucristo, compartiendo su amor y mensaje a través de conexiones auténticas y amorosas que las acerquen al corazón de Dios.
HOLÍSTICA
La evangelización es el evangelio completo para la persona completa, abordando no solo el alma, sino también el cuerpo, la mente y las relaciones, mientras buscamos llevar el amor transformador de Cristo a cada aspecto de la vida.
EN UNA PALABRA
Desbordar. — Michael Green
PREGUNTAS PARA DEBATIR
- ¿Cómo explicarías el evangelismo a alguien que no está familiarizado con el concepto?
- ¿Qué otros elementos de las buenas noticias son propios del evangelismo cristiano?
- Las palabras son esenciales al evangelizar, pero ¿cuál es el papel de las obras y los prodigios en nuestro evangelismo?
- ¿Cómo podría ayudarnos entender de manera clara qué es realmente el evangelismo para lidiar con algunos de los desafíos y frustraciones que enfrentamos al tratar de anunciar las buenas noticias al mundo?

