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6. DIRIGE LA PRIMERA SESIÓN
DURACIÓN
Las sesiones están diseñadas para realizarse una vez al mes durante dos horas. Esta frecuencia permite que el grupo ponga en práctica lo aprendido durante el lapso entre sesiones y no sature la agenda con un compromiso de reuniones que se tornan en una carga más que una bendición. En última instancia, no obstante, cada grupo debe decidir qué es lo que major funciona según su contexto.
PRESENTACIÓN
Los grupos Avance están diseñados para funcionar con un estilo informal y muy interactivo siguiendo el contenido que se desarrolla en cada sesión con una dinámica conversacional en grupo y la moderada dirección por parte del líder o facilitador, quien mantiene el rumbo de la sesión. No obstante, algunos grupos prefieren que el clima de las sesiones sea más formal, con la enseñanza dictada desde el frente de modo más expositivo.
ACERCA DE LA RENDICIÓN DE CUENTAS
Uno de los cinco principios de los grupos Avance es la rendición de cuentas. Este elemento debe estar presente en todas las sesiones. Incluso en Avance alentamos no solo a que cada líder o facilitador fomente un espacio acorde dentro del grupo para este fin sino también que cada miembro del grupo se habitúe personalmente a rendir cuentas como un principio de su vida cristiana aparte del grupo, a través de su comunidad de la Iglesia local, en su círculo familiar, con sus amigos de mayor confianza, etc. La intencionalidad es clave en la rendición de cuentas.
COMUNICACIÓN
La comunicación entre las sesiones del grupo resulta indispensable; es una forma de motivarse unos a otros a perseverar en el testimonio, a compartir actualizaciones, motivos de oración, oportunidades para el evangelismo, etc. Hay muchas maneras de activar esta comunicación, pero los grupos de WhatsApp y Facebook son las más populares. Cada grupo tiene la libertad de implementar el método o la plataforma que mejor le funcione.
CONTINUIDAD
La primera sesión del grupo es la oportunidad ideal para solicitar a cada miembro integrante que agende una fecha y un horario para las siguientes reuniones (este momento se incluye dentro de la primera sesión). No hay un límite en cuanto a la cantidad de fechas que se pueden agendar de antemano, pero la mayoría de los grupos reservan con seis meses y hasta un año de anticipación, que es una buena manera de asegurar que la gente asuma el compromiso de estos encuentros con suficiente previsión.